¿The Legend Of Zelda y Dark Souls? por Martín Benitez
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¿Es algo muy descabellado el hecho de hallar una similitud entre estas 2 sagas de videojuegos?

Para mí no lo es. Y sí, antes de empezar a hablar de las similitudes que, creo yo, comparten. Soy muy consciente, aunque sea obvio, que hay aclarar que dichas sagas son muy diferentes una de la otra.

La saga Souls nos lleva a vivir aventuras en un mundo más oscuro y ‘serio’ que la saga de Zelda (listo puristas de Souls, quédense tranquilos).

Otra cosa que tengo que aclarar.

Los juegos de los que voy hablar son solamente juegos que he jugado de las sagas en cuestión.

Resultado de imagen para Minish CapSiendo de la saga Zelda:

-The Legend Of Zelda.

-The Legend Of Zelda: A Link To The Past.

-The Legend Of Zelda: Ocarina Of Time.

-The Legend Of Zelda: Majora’s Mask.

-The Legend Of Zelda: Minish Cap.

Pero especialmente me concentraré en el TLOZ 1 y A Link To The Past. Y no voy a decir mucho (directamente nada), de los Zeldas 3D.


Y respecto a la saga Souls sólo será título:

– Dark Souls 2.


Habiendo ya aclarado estás cuestiones empecemos.

Recientemente tras tal vez un año (o más), de no tocar ni una sola entrega de The Legend Of Zelda, volví a pisar las praderas del reino de Hyrule, a través de la entrega de ‘A Link To The Past’ y al volver tuve una sensación familiar.

Sobre todo ésta familiaridad se hizo presente en las peleas contra los jefes de las mazmorras. Monstruos espantosos que ponen a prueba tu destreza como jugador y tu paciencia. Y ahí me pregunté ¿Dónde? ¿Dónde además de ésta saga vimos esto?

Y de repente, como una iluminación. Recordé el nombre de la saga Dark Souls.

Comencé a pensar de manera mucho más minuciosa en porqué hacía ésta conexión. Qué era lo que me hacía sentir éste parecido.

En Dark Souls nos metemos de lleno en un lugar en donde las tinieblas se posan sobre nosotros siendo augurio sólo de desesperanza y muerte.

Estamos ahí, delante de una tierra enorme a la que explorar y que, a pesar de saber, a muy grandes rasgos, que tenemos que hacer. Nos sentimos abandonados a nuestra suerte y no nos queda otra que explorar. Buscar entre los bosques, antiguos templos o castillos destruidos el camino a nuestro objetivo. Y no sólo tendremos que buscar el camino si no que también tendremos que liberarlo, ya que muchas criaturas malignas que alguna vez fueron humanos como nosotros, hoy se ponen delante nuestro y, simplemente buscan despedazarnos.

Por otro lado en The Legend Of Zelda aparece una amenaza que pone en peligro al mundo y ahí estamos. Listos para hacerle frente.

Se nos cuenta (más o menos), quién es el malo, que hizo y qué quiere. Sin más, sin especificar mucho. Sólo lo necesario.

Entonces te ves ahí, parado en medio de un lugar muy grande sin más que otra opción que explorar. Esto se ve muy claro en el primer Zelda.

Entonces, ahí, encontré el primer nexo entre ambos: La exploración.

Esta es incitada mediante el desconocimiento que el jugador tiene del lugar. Ya que sabe qué tiene que hacer, pero no sabe (muy bien), dónde tiene que ir. Produciendo así una sensación de desconcierto.

Seguido a esto la búsqueda de la respuesta continuó.

Como mencioné anteriormente. La similitud que venía palpando cobró más fuerza al adentrarme en las mazmorras de A Link To The Past. Más específicamente en la pelea contra los jefes, y aún más concretamente en la pelea contra el tercer jefe. El gusano Moldorm quien nos da el último de los colgantes para así obtener la espada maestra.

Desde el lugar en donde sucede la confrontación, una plataforma en el aire, que no tiene ningún tipo de barrera o muro que evite que puedas caerte, sumado a esto la forma de pelear de Moldorm que a pesar de no atacarnos directamente, sí no sólo moverse de manera confusa y errática buscando (justamente), tirarnos de la plataforma (y en el proceso muy seguramente habiéndonos arrebatado corazones), para que acto seguido, tengamos que subir y otra vez dañarlo, ya que cada vez que nos saca de la plataforma su vida vuelve a llenarse…

También soy consciente de que no es imposible de vencer, sólo requiere paciencia.

Hay un montón de otros jefes igualmente horribles, que contienen estas características.

Uno que me gusta destacar sobre todo es el ‘Rey Yelmosaurio’ (aunque su nombre no sea imponente), porque tiene un diseño increíble.

La primera vez que jugué éste título (aclaro por ése entonces, no había jugado a Dark Souls), cuando peleé contra él. Al romper su yelmo, quedé impresionado. Ver esa cara horrible que escondía el yelmo… me pareció increíble. Reforzaba muy bien la idea de que ahora estábamos en el mundo oscuro.

Éste trabajo fino y elaborado con los jefes es igual de apreciable en las mazmorras.

Lugares que al apenas entrar, lo primero que queremos saber es cuán grande es. Por lo que la exploramos en búsqueda de sus límites, para conocer los peligros y secretos que oculta.

Las mazmorras del primer Zelda y del ‘A Link To The Past’ tienen un diseño genial. Que primeramente intimida. Se nos planta.

Y que nos invita a adentrarnos en sus recónditas habitaciones.

Su recorrido es intuitivo, vamos yendo de un lado a otro revisando hasta el más mínimo lugar recordando en qué parte estaba cada cosa y cada enemigo. Así por si morimos sabemos a dónde tenemos que usar la llave que acabamos de conseguir o en donde utilizar nuestro nuevo ítem conseguido ahí dentro.

En Dark Souls vamos recorriendo la zona en cuestión en busca de un límite.

Buscando ítems de curación, armaduras y demás.

Y a pesar de en bastantes casos no ser necesaria una llave, sabemos cuándo nos encontramos en frente de la última puerta. La última puerta antes de la pelea contra el jefe y queremos saber dónde está para antes de entrar procurar tener todo lo que la zona nos brinde de útil para el enfrentamiento en cuestión. Mismo una hoguera, para revivir cerca de ahí.

El detalle en que me encanta la asociación es en 'la calma antes de la tempestad'.
El detalle en que me encanta la asociación es en ‘la calma antes de la tempestad’.

 

Tanto en las mazmorras del primer Zelda como las del ‘A Link To The Past’, antes de la pelea con el jefe de la zona. Hay una calma. Una habitación en donde (normalmente), se encuentran corazones para reponer vida e ítems, ya sean estos; magia, flechas, o bombas.

Dándonos respiro antes del enfrentamiento.

Cuando cruzamos el umbral, ahí lo tenemos. Vemos al monstruo que nos espera, listo para acabar con nosotros.

Para subir la intensidad aún más, la música empieza a sonar, convirtiendo así el combate en una experiencia sumamente emocionante y épica.

Esto está muy bien pensado. Después de atravesar todo el lugar lleno de enemigos y peligros,  se nos brinda calma, antes de la máxima emoción, anticipando con los suministros que nos dan y la puerta que tenemos en frente que estamos ante ‘El Boss’.

Al igual en Dark Souls, dicho anuncio ocurre a través de la niebla, esa niebla ponzoñosa que nos advierte que al cruzarla, no hay vuelta atrás, debemos entrar listos para enfrentar a lo que sea que haya ahí dentro. Sólo podremos salir cuando hayamos matado al monstruo. O éste nos mate a nosotros.

La sensación de calma es la misma, más que calma diría de tensión, sabes que es un respiro, antes del subidón que significa la pelea.

Una atmósfera muy bien lograda. Que hace mucho más amena la experiencia de juego.

Entonces recapitulando.

Hasta acá tenemos en similitudes a la exploración (la manera en la que ésta se implementa), y las mazmorras junto con sus respectivos jefes (en cuanto a diseños, dificultad y atmósfera que éstos elementos transmiten).

Pero aún así, ¿Zelda y Dark Souls pueden ‘compartir’ algo más?.

“Si Zelda es mucho más colorido e infantil que el mundo de Dark Souls”.

¿Estás seguro/a?

Sé, que un principio del blog yo mismo lo dije.

Pero éste me parece un prejuicio bastante errado.

A ver aclaremos bien las cosas.

Yo no sé si llamar infantil a Zelda. Ésta etiqueta se le pone (casi en su totalidad), debido a los gráficos que son utilizados para representar los títulos.

Al ser animados y coloridos, no toman las historias que hay detrás con seriedad.

No es novedad que los videojuegos de Nintendo están dirigidos para un público ‘infantil’ en realidad ellos buscan diversión para todos. No quieren que nadie quede afuera de lo que sus títulos nos pueden brindar y esto a veces hacen que opten por un estilo visual ‘más alegre’, unas mecánicas más intuitivas y simples. En donde (repito) priorizan que nadie quede afuera, que la diversión nos llegue a todos.

Pero a pesar de esto sus títulos tienen seriedad, se puede disfrutar y ser cómplice de lo que la historia nos quiere transmitir tranquilamente sin que su estética sea un problema.

A Link To The Past es una total prueba de ello.

En éste juego, Link está (como de costumbre), totalmente solo. Él, el elegido para salvar Hyrule tiene que enfrentarse a las fuerzas del mal sin que nadie lo ayude, es más, el panorama que lo rodea es totalmente desesperanzador y me encanta en especial cómo produce tal efecto en el mundo oscuro.

Lleno de monstruos temibles, más fuertes que los que había en el mundo de la luz (o el mundo normal), y vemos los esqueletos de antiguos guerreros que fueron en búsqueda del ‘poder dorado’ y perecieron en el intento.

El emperador del mal parece imposible de detener.

Es increíble. Como todo cambia. Como todos ahí están resignados, como todo recae en nosotros.

¿Y qué me queda decir de Dark Souls en éste sentido?.

Me parece casi poética la manera en que transmite la desesperanza, la desolación.

Todo está en la miseria. Nuestra búsqueda con el propósito de romper nuestra maldición está tildada por los demás como un acto imposible, pues, alrededor nuestro se hallan los cadáveres putrefactos de los que en algún momento lo han intentado, estos ahora vagan por ahí sin siquiera conservar un ápice de su conciencia en busca de almas. Son huecos.

Ésta satisfacción por lograr realizar una hazaña que parecía imposible. La transmiten ambas sagas.

Esa hermosa sensación. Que da cuenta de nuestros progresos. Y nos entusiasma a proseguir con la aventura, haciéndonos creer a la vez que no importa que tan mal pintan las cosas, todavía hay una chance de cambiarlo todo.

Todavía, hay esperanza.

La última similitud es  entonces la ‘sensación’ de desconsuelo que el juego busca transmitir (cuando empieza la búsqueda/travesía del héroe).

A través ya sea de un peligro inminente que se avecina o a través de la puesta en escena de un mundo totalmente devastado por un suceso específico -en The Legend Of Zelda éste suceso puede deberse a la intervención directa de Ganondorf o indirecta cuando buscan revivirlo, romper el sello que lo contiene para que regrese etc. Y en Dark Souls ésto se debe al cambio de ciclo de la llama-.

Ahora bien, aclarando.

Entonces, las similitudes entre dichas sagas son 3:

-La exploración (por cómo ésta es implementada).

-Las mazmorras y los jefes (por diseño, dificultad y atmósfera que estos elementos transmiten).

Y por último.

-La ‘desesperanza’ (sería básicamente la historia, el argumento del juego. Pero lo describo como ‘desesperanza’ debido a la sensación que busca transmitirnos no sólo haciendo uso del argumento, si no también haciendo construcción de una atmósfera incierta que es construida con todos los elementos del juego).

Bien, ¿ y cuál es el punto?, ¿A qué quiero llegar?.

Podríamos decir que no busco nada concretamente con esto. Sino simplemente dar mi punto de vista a raíz de las experiencias con estos videojuegos pero sí, hay algunas cosas que me gustaría comentar.

Por ejemplo: Me da la impresión (aunque no haya encontrado nada que lo afirme como tal), de que Dark Souls tuvo bastante inspiración de The Legend Of Zelda. Y eso es genial.

Tomó prestada ciertas cosas para implementarlas con su propio sello siendo magníficamente aplicadas.

También, creo que tendemos a olvidar antiguas vivencias con otros títulos. Atribuyendo como cosas innovadoras, implementaciones que ya habíamos visto antes.

No quiero decir con ésto que Dark Souls no innovó. Si no simplemente que a veces tendemos a dejar en el olvido a los que marcaron escuelita.

No que haya que rendirle culto a Zelda ni nada por el estilo, pero, sí darle un reconocimiento que aprecie sus virtudes de una manera más profunda como, me parece, se hace con Dark Souls.

Y también dejar de tildar a Zelda como infantil, si no diferente.

Dark Souls construye una atmósfera más hostil y mediante lo visual, más oscura.

En cambio como mencioné antes Zelda en éste sentido no. Y podríamos decir que es más ligera en ese aspecto. Pero estoy seguro de que A Link To The Past hecho con gráficos más realistas, sería un Souls al cien por cien jaja. ¡Como me gustaría ver al mundo oscuro de ésta entrega con una versión actual!.

Pero bueno, esto es así, son dos sagas que comparten cosas que las hacen increíbles, pero que van por caminos distintos, muy distintos.

En fin. Si no probaron, ya sea la saga Zelda o Souls. Son sumamente recomendables.

 

Me gustaría saber qué opinan. Sí están de acuerdo o no.

Gracias por leer. Soy Martín Benitez.

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